Cuando alguien accede a un sitio web, escribe un nombre de dominio, como www.aempresa.com. Sin embargo, ese nombre no es legible por una máquina. En su lugar, un servicio llamado Sistema de Nombres de Dominio (DNS), que a menudo se compara con la guía telefónica de Internet, traduce el nombre de dominio a números legibles por una máquina, como 168.62.128.16. Este sistema es la base de la seguridad que proporciona un filtro DNS. Un filtro DNS intercepta el proceso de consulta del DNS y comprueba si el sitio web consultado está en una lista de permitidos o bloqueados.